Hace una semana terminé la noche desquiciado. Cabreado conmigo mismo porque algo había salido mal. No cumplíamos el horario previsto y el retraso comenzaba a ser preocupante. Al final llegamos a tiempo y los nervios se esfumaron justo cuando me senté en mi ‘reservado’ del N62.
Sin embargo, lo de anoche fue sublime. El personaje de ayer, un psicólogo que hace horas extras mientras se funde las cubatas coca-colas. Describe la escena con una facilidad pragmática. Sabe qué papel juega cada individuo y no pierde detalle de las situaciones que ocurren a su alrededor.
Recuerdo especial para los castaños topos verdes.
Santi
/ 30/10/2007Qué buenos sientan unos churros con chocolate, cuando no hay que tomar antidepresivos por no haberse comido una rosca esa noche. Sin duda, más que un buen antiestrés, es un ritual (el churreril), más que recomendable para acabar de decorar los bonitos paisajes de la vida de uno mismo una cualquier noche de un sábado, en buena compañía y con buenas y siempre deseadas risas dialogadas.
A todo esto, mientras volvía para mi Sabadell natal, pensé en la fortuna que tengo de tener cierta facilidad para conocer personas, incluído en sitios tan inóspitos y con poca proyección relacional, como son los “locales nocturnos”.
Todas las muchas e interesantes personas que conocí el sábado pasado en el “Falstaf”, las podría dividir en dos: la chica de los topos marrones y todas las demás. Qué sublime puede ser un color que normalmente es el color más ultrajado, pues suele decorar el interior de los “wateres”, cuando se convina con una belleza como la de aquella fémina. Esto me reafirma la capacidad que tiene cualquiera de pasar de ser un miserable a ser un sublime… como el color marrón, en algunos casos. Bendito sea el color marrón y los topos que colorea desde el sábado noche pasado.
También hablé más que otros días con un espero futuro amigo… ”El ángel de la guarda del falstaff’
Aquél que se encarga cuidadosamente de que todos nos sintamos seguros, protegidos, limpios y aseados. Y muchas tablas tiene el querubín, pues es capaz de calmar a fieras pardas con un simple: “shssssss”, como cuando nuestra madre nos hacía dormir, así de dulce y maternal, y así de sutil. Mano fina tiene el maestre Óliver.
Sólo le auguro un futuro más que esperanzador, pues como ‘El guardián entre el centeno’ que es, de los que por la noche salimos a jugar y a perder lo poco que nos queda de cabeza, él nos contempla desde las alturas angélicas que sólo él puede tener, y nos vigila para que no nos pase nada… una actitud y una perspectiva que seguro le hacen ver buenos e inmejorables horizontes para su esperado y apasionante futuro periodista.
Es más, rogaría a los señores dueños de tan ilustre local nocturno, que pongan en los posavasos un lapidaria frase que haga honor a tan honrosa profesión temporal de éste alado y nocturno ‘cuidador’, que tanta altura está dando a su labor y que a tanta distancia queda del cavernícola y ancestral monstruo-portero de discoteca. Por fin alguien brilla por su Inteligencia Emocional en este nocturno mundo.
Aquí os dejo una propuesta para la frase del rezo del posavasos:
“Angel de la guarda, dulce compañía, no nos abandones ni de noche ni de día”
Y por supuesto, a parte de todo lo anterior dicho, no quisiera despedir esta humilde aportación sin desear también los más felices, romántico y entrañables encuentros entre “la chica de los topos marrones” y “Ángel de la Guarda del Falstaf”… seguro que juntos narrarán historias de amor tan sublimes como reales, como mínimo para el recuerdo épico de la noche barcelonesa.
Nota1: por la noche no hago horas extras, sólo me dedico a reir y compartir unas risas y unos comentarios truculentos.
Nota2: no bebo alcohol, por lo que el tema de los cubatas, se convierten en litros de zumo y cocacola.(que ya que estamos los podríais bajar a 1,5 o 2 euros como máximo…)
Nota3: hasta la semana que viene no, hasta la otra, que me voy de puente a Sort.
Santi
Óliver
/ 30/10/2007O la chica de topos marrones es distinta a mi chica de topos verdes, o alguien tiene un problema cromático.
Ens veiem aviat!
Respuesta a las notas: los periodistas somos así, lo que no sabemos nos lo inventamos :)
Santi
/ 31/10/2007Apreciado profesional de la información,
será o no problema cromático,
estamos hablando de la misma “tu chica”… qué suerte tienen algunos!!!
lo de mi falta de atención cromática, debe ser causa de mi edad, que ya comienza a ser voluptuosa.
Ens veiem aviat i bon pont!!!
Santi