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crónicas falstaffianas

"literatura realista" sobre las noches en Venus 3

último beso

En otro tiempo no me hubiera importado arrancarle el corazón y juguetear con él. No hubiera sido la primera vez. Sin embargo, anoche, cuando me pidió que no volviera a besarla, pensé en el segundo párrafo de ‘un golpe de suerte‘.

Es cierto, hace tiempo cometí el error del que ahora huyo, y lo hice una y otra vez. Pero hace tiempo buscaba el cariño ajeno porque no encontraba el propio, hace tiempo tenía una vida que… ¡Qué narices! Hace tiempo no tenía vida. Ahora es diferente, ahora que comienzo a mirarme en el espejo las cosas están cambiando.

Estos últimos meses me están sirviendo de curso intensivo para aprobar algunas asignaturas que tenía colgadas, estoy aprendiendo parte de la teoría que siempre he dictado pero de la que casi nunca he tomado apuntes. Por eso me encantó que el de ayer fuera nuestro último beso. Porque las historias más dulces necesitan terminar así, con palabras sinceras, con miradas tiernas y con un último beso.

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6 comentariosescribe un comentario →

  1. Alma

     /  05/11/2008

    Algunas veces jugamos al amor no teniendo en cuenta los sentimientos de la otra persona.
    Tienes razón, cuando ya no mendigas cariño a cualquier precio, eres libre.
    Si se juega, al menos que los dos lo sepan desde el principio. Pero, si surge un sentimiento en uno y en otro no lo más prudente es retirarse a tiempo para evitar dolor y confusiones.
    Creo que desde el principio se sabe lo que la otra persona es capaz de transmitirnos, es cuestión de escuchar los sentimientos y el lenguaje de los cuerpos.
    Lo ideal es que surja la chispa, o la magia entre ambos. Todo lo demás son sucedáneos y más pronto que tarde se esfuma la pasión sin dejar rastro
    Me gusta tu blog.
    Un beso

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  2. Sublime comentario el tuyo, sublime y sencillo porque fue eso lo que pasó por mi cabeza aquella noche. Pensé en ellos y le pegué un patada en el culo a aquel mendigo que tiempo atrás era capaz de sentir el acelerado corazón de una mujer mientras se besaban y él permaneció impasible, sin importarle lo más mínimo el dolor que tarde o temprano iba infligir.
    No sólo me gusta que te guste mi blog, sino que te pases por aquí a menudo y dejes señales de tu presencia.
    Un beso.

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  3. Alma

     /  05/11/2008

    Gracias Oliver por tus palabras conmigo.
    Es curioso como vamos avanzando en el camino de la vida a base de elecciones.
    La clave está en conocer saber elegir, conocer nuestros límites y si eso no es suficiente, rectificar a tiempo.
    Te sigo,
    Un beso

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  4. elisabet

     /  05/11/2008

    Crec que sempre seré una principiant

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  5. Montse

     /  05/11/2010

    Tienes razón, cuando ya no mendigas cariño a cualquier precio, eres libre.
    MUY CIERTO!!

    UN SALUDO OLIVER

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  6. Óliver

     /  17/11/2010

    No creo que mendigara cariño, o sí… No lo sé, quizá sea un problema de interpretación.

    En mi caso, sin el cariño de uno mismo, buscaba el de los demás, cualquiera parecía servirme. Era terrible, tanto para los demás, como para mí.

    Un saludo.

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